Hace 110 años, un Piloto de la Marina Mercante Chilena, protagonizó una de las gestas más recordadas de la historia marítima mundial. El 30 de agosto de 1916, el piloto Luis Pardo Villalón rescató a los 22 náufragos de la expedición Endurance, liderada por Sir Ernest Shackleton, quienes llevaban meses atrapados en la Antártica tras el naufragio de su buque en el mar de Weddell.
La peligrosa misión se ejecutó al mando de la escampavía Yelcho, un pequeño remolcador a vapor que carecía de doble casco para el hielo, calefacción y sistemas de radiocomunicación. Pardo asumió el desafío de forma voluntaria tras el fracaso de tres intentos internacionales previos, ideando una arriesgada estrategia que consistió en navegar a ciegas dentro de la densa niebla polar para esquivar los gigantescos icebergs flotantes.
El exitoso salvamento en la inhóspita Isla Elefante se completó en una maniobra relámpago de tan solo una hora, logrando embarcar a todos los sobrevivientes británicos antes de que el invierno cerrara la ruta de escape. A su regreso triunfal a Punta Arenas, el piloto chileno agigantó su leyenda al rechazar una millonaria recompensa económica de los británicos, afirmando con orgullo que solo había cumplido con su deber.









