EFEMERIDES Hazaña del Piloto Pardo

El 18 de enero de 1915, el bergantín Endurance quedó atrapado en el hielo y llevado por éste hacia el norte. El 27 de octubre del mismo año, el avance del hielo aplastó la nave y los 28 tripulantes debieron abandonarla para acampar sobre la helada superficie antártica. Un mes después el Endurance se hundió. El 15 de abril de 1916, los náufragos en botes alcanzaron la Isla Elefante. El 24 de abril Shackleton, junto con cinco hombres, partió en un bote hacia Georgia del Sur, donde llegó el 10 de mayo y de ahí a la estación ballenera Grytviken diez días después. Shackleton intentó alcanzar las Islas Malvinas, pero luego de varios intentos fallidos se dirigió a Punta Arenas. El 25 de agosto zarpó desde allí la escampavía Yelcho, de 36,5 m de eslora, comandada por Luis Pardo Villalón, llevando a bordo a Shackleton y dos de sus hombres. La ruta elegida para dirigirse a las islas shetland del Sur, fue salir hacia el sur para llegar al mar de Drake cruzando el Canal de Beagle para luego internarse en ruta sudeste por el Atlántico sur hasta llegar el  30 de agosto, a la Isla Elefante, donde la Yelcho rescató a la expedición, tomando una ruta diferente para retornar a la capital de Magallanes, que consistió en un rumbo noroeste en pleno océano atlántico hasta llegar a la boca oriental del Estrecho, donde reingresa a Chile y llegó de vuelta a Punta Arenas el 3 de septiembre.

 

El carácter de Luis Pardo puede ser evaluado en una carta que escribió a su padre, una vez aceptada su misión de rescate y poco antes de zarpar hacia la Antártida:

 

La tarea es grande, pero nada me da miedo: soy chileno. Dos consideraciones me hacen hacer frente a estos peligros: salvar a los exploradores y dar gloria a Chile. Estaré feliz si pudiese lograr lo que otros no. Si fallo y muero, usted tendrá que cuidar a mi Laura y a mis hijos, quienes quedarán sin sostén ninguno a no ser por el suyo. Si tengo éxito, habré cumplido con mi deber humanitario como marino y como chileno. Cuando usted lea esta carta, o su hijo estará muerto o habrá llegado a Punta Arenas con los náufragos. No retornaré solo.